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El silencio (continuación)

Como elemento de reticencia: aparece desde el momento en que se deja inacabada una oración, pero dando a entender el sentido de lo que se calla.

Como elemento de asíndeton: es decir, cuando en una oración compuesta se suprimen las conjunciones para dar más énfasis a los conceptos que, en circunstancias normales, estarían unidos por dichas conjunciones.

Como recuerda Balsebre en El lenguaje radiofónico, el periodista Jesús Quintero, popularmente conocido como El loco de la colina, introdujo en los años 80 un estilo muy personal de hacer radio, basando en el silencio una parte principal de su estrategia comunicativa. Quintero utilizaba a menudo la figura del asíndeton, por lo que en sus locuciones era habitual que aparecieran frases similares a ésta: "El loco esta noche sólo pide ternura (silencio) en tus oídos (silencio) en tu mirada (silencio) en tus labios (silencio) en tu voz.

En el terreno de la publicidad radiofónica, rara vez se recurre al silencio, posiblemente porque se ignora que éste sea un componente del lenguaje radiofónico que pueda significar alguna cosa en un medio como el que nos ocupa. No obstante, existen algunas experiencias que demuestran la utilidad de la ausencia de sonido como reclamo. Te proponemos que analices, sino, el valor estratégico del silencio en esta cuña publicitaria de la Federación de Municipios de Catalunya, emitida a mediados de los 90, y que aquí hemos reconstruido :

“Si no te importa que tu municipio esté sucio, no es necesario que continúes escuchando este anuncio. Te damos tres segundos para que busques otra emisora.

(SILENCIO DE 3 SEGUNDOS)

Ya vemos que sí te importa. Por eso queremos que el día 29 de mayo vengas a limpiar tu minicipio.
Federación de Municipios de Catalunya”.


Para concluir este apartado diremos que en la radio es importante no confundir el silencio con la pausa, que es también una interrupción del sonido. Sin embargo, mientras que el silencio precisa del contexto para significar, la pausa contribuye a la significación del discurso verbal, al que le da sentido y organiza sintácticamente. Por otra parte, es importante tener en cuenta que una de las dificultades con las que se encuentra el creador radiofónico cuando utiliza el silencio es la duración del mismo. De hecho, si es demasiado largo puede interpretarse erróneamente, mientras que si es demasiado corto puede no percibirse. Se estipula que un silencio radiofónico, para resultar efectivo, debe durar entre 3 y 5 segundos.