Novela experimental.

   La novela experimental o estructural es un tipo de novela que surge en la década de los sesenta, del siglo XX, como reacción al realismo social de los años cincuenta. Según Gonzalo Sobejano, sus características principales son las siguientes:

   - Presencia de personajes con problemas de identidad que intentan encontrarse a sí mismos y la razón de su existencia.

   - Crítica a una época anterior, que ha marcado la vida de los protagonistas.

   - Desaparición del argumento. La trama, a veces, es simplemente una excusa para la digresión y para introducir opiniones diversas.

   - Dificultad estructural. El relato se organiza de forma compleja. Se eliminan los capítulos y se sustituyen por secuencias, separadas por espacios en blanco. Se utiliza el punto de vista múltiple, que consiste en narrar bajo la perspectiva de varios personajes. Se usa también la técnica del contrapunto, según la cual diversas historias se van cruzando.

   - Ruptura lineal del tiempo, por influencia del cine, dando lugar a cierto desorden en la cronología, que sufre continuos cambios del pasado al futuro. Es habitual la técnica del flash-back, que consiste en el retroceso a un tiempo anterior.

   - Renovación del lenguaje literario. Se introducen neologismos, extranjerismos, cultimos y coloquialismos con toda libertad. La frase se alarga, se elimina la puntuación y se mezclan diversos niveles de lengua, lo que hace más difícil la lectura.

   La obra más representativa de esta tendencia es Tiempo de silencio, de Luis Martín-Santos.