MODELO DE COMENTARIO: Rima IV, de Gustavo Adolfo Bécquer

El poema elegido para este comentario pertenece a una de las primeras rimas, que forman parte de la obra poética de Bécquer. Lleva el número IV, por lo que pertenece a la primera parte. Las Rimas de este poeta se agrupan en cuatro grupos:

1º (I-XI): Son aquellas composiciones que hablan de la poesía.

2º (XII-XXIX): Son rimas que tratan del amor.

3º (XXX-LI): Esos poemas aluden al desengaño y a la desesperación del poeta.

4º (LII-LXXXIV): En estas poesías se manifiesta la desolación absoluta.

Como decimos, esta rima hace consideraciones sobre la poesía. En ella se reflexiona de manera reiterada acerca de los elementos que favorecen el surgir de la creación poética.

La poesía de este autor se encuadra dentro de la llamada poesía postromántica, que tiene unas características que la diferencian de la poesía propiamente romántica de autores como, por ejemplo, José de Espronceda.

Así, algunos de los rasgos de esta poesía tardía serían los siguientes:

Lenguaje depurado y profundo.

Poesía intimista (intensidad lírica).

Poesía honda.

Tendencia a la rima asonante, a los metros cortos y a las estrofas popular.

Frente a estas características, la poesía romántica tiene estos otros elementos diferenciadores:

Lenguaje sonoro y altisonante.

Poesía externa (narrativa).

Poesía superficial.

Tendencia a la rima consonante, a los metros largos y a las estrofas cultas.

En estos versos aparece una de las ideas clave de la poética becqueriana: la existencia independiente de la poesía, concebida como una fuerza universal e intemporal, que existe con independencia de los poetas. Pero, además, la condición de primer poeta moderno de Bécquer se justifica también porque fue él uno de los primeros líricos españoles preocupados por explicar su concepción del fenómeno poético. Es la suya una poesía que brota del alma como una chispa eléctrica que hiere el sentimiento con una palabra y huye, y desnuda de artífice, desembarazada dentro de una forma libre, despierta... las mil ideas que duermen en el océano sin fondo de la fantasía.

Si resumiéramos el contenido del poema, diremos que la poesía existe independientemente de los poetas, porque surge del amor, del misterio de la naturaleza; por ello se identifica con interrogantes –no con certezas– y se asimila esa concepción de Bécquer, que hemos transcrito al final del párrafo anterior.

Al adentrarnos en la métrica de esta rima, veremos que Bécquer se acerca, mediante la variedad métrica, a los poetas modernistas de principio del siglo XX, mediante la exploración de diversas combinaciones de versos y rimas. Así podemos ver el uso de la combinación de endecasílabos y heptasílabos, uno de los cuales actúa como estribillo. La rima es asonante en los pares.

En la estructura de la composición observamos una rigurosa arquitectura compositiva. Aparece una estrofa introductoria que enuncia el tema desarrollado en las cuatro estrofas siguientes, en donde se produce un acercamiento gradual a la esencia de la poesía, que es el amor. Antes el autor repasa otros elementos generadores del fenómeno o inspiración poética: el primero sería la naturaleza en primavera; a continuación se refiere al misterio de la vida; por último, alude a los sentimientos contradictorios, inexplicables y los recuerdos.

Atendiendo al lenguaje y estilo, comprobamos que el paralelismo y el contraste sirven a Bécquer para subrayar desde el punto de vista sintáctico su mensaje poético. La presencia de un estribillo –mediante la reiteración de futuro imperfecto de indicativo– afirma la segura inmortalidad de la poesía (vv. 4, 12, 20, 28 y 36).

La afirmación “habrá poesía” actúa como oración principal, de la que depende una larga serie de subordinadas de carácter temporal, dentro de las cuales aparecen elementos que se repiten anafóricamente: “Mientras...”

Al final del penúltimo verso de cada estrofa se encuentra la palabra clave o símbolo de la respectiva realidad poética. La primera es “primavera”; la segunda, “misterio para el hombre”; y la tercera, “esperanzas y recuerdos”.

En cuanto a las imágenes, buscan en algunos casos sugerir armonía y unión mediante la humanización de la naturaleza. Así el aire “Lleva en su regazo” perfumes y armonías. Otros ejemplos: “Mientras las ondas de la luz al beso / palpiten encendidas, / mientras el sol las desgarradas nubes / vista de fuego y oro”.

Por último, en cuanto a la conclusión de este comentario, diremos que la rima analizada responde a los aspectos teóricos sobre la poesía de Bécquer. En primer lugar, la pertenencia de este poema a un grupo identificado de composiciones que indagan sobre la poesía; en segundo, que también responde a esa concepción de la poesía postromántica descrita más arriba, en donde predomina el sentimiento y la hondura poética.