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La oración, frase, o proposición principal
será la que quede fuera de las subordinadas. En
latín queda a menudo fragmentada en varios trozos
dentro de los cuales quedan las proposiciones
subordinadas. |
 Señala el verbo principal
| Si vemos, al efectuar la traducción, que a
dicha proposición le falta alguno de los complementos
fundamentales (SJ, CD, AT) se entiende que este 'hueco'
estará ocupado por alguna subordinada de las que
aparezcan en el texto. Dicha subordinada se llamará 'sustantiva' o 'completiva'.
Para traducir la
proposición principal y cualquier proposición
subordinada se acude al verbo para extraer la siguiente
información:
Las
subordinadas
Las proposiciones subordinadas
generalmente comienzan con el subordinante y terminan
con el verbo. Si no es así, el editor del texto nos lo
indicará mediante comas u otro tipo de pausas. Sin
embargo en este asunto no hay unanimidad. La manera de
puntuar un texto latino varía de un país a otro y de una
época a otra. No existe una academia de la lengua
latina que regule este y otros
aspectos.
Por el
principio de economía de la lengua no se repetirán
aquellos elementos ya expresados. Pero en latín la
tendencia es a expresarlo en el último lugar en lugar
del primero, como es habitual en español. Así una frase
como:
Roma Ciceronem maximum oratorem, Atenea
Demostenem habet, 'Roma considera a Cicerón su mayor
orador, Atenas a Demóstenes' El verbo habet se
expresa en la última frase, mientras que en la
traducción española es en la
primera. |