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El orden
de palabras tiene en latín unas reglas muy distintas a
las del español, la primera de las cuales viene a decir
que la colocación de los elementos de una frase y de un
sintagma se puede alterar con casi total libertad. En el
caso de los complementos del nombre, se expresen estos
en genitivo o a través de un adjetivo, la perplejidad
que nos produce suele ser grande. Habitualmente se ponen
detrás de la palabra complementada, pero hay montones de
excepciones.
Omisión
de elementos repetidos
Por el
principio de economía de la lengua se omiten elementos
repetidos. Si lo repetido es el verbo, se suele omitir
al principio y poner al final, al revés que en español.
Así Liv 22, 16, 3 Ducenti ab Romanis,
octingenti hostium cecidere se traducirá por
"Cayeron doscientos de los romanos, ochocientos de los
enemigos".
Uso escaso de los adjetivos
posesivos
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 Introduce el posesivo
necesario
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El latín
hace un uso muy inferior al del español de los
posesivos. Sólo se usan con un valor enfático o en
contextos en los que puede haber confusión. Así a
menudo nos hará falta poner en la traducción un
posesivo que en latín no está. Una frase como
Filius matrem amat se podrá traducir
perfectamente por 'El hijo ama a su
madre'. |
El valor figurado de
muchas palabras
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Las
palabras, especialmente los verbos y substantivos,
tienen un significado propio y otro figurado o
metafórico. A menudo
la correspondencia entre palabras sólo se da en
uno de estos dos planos. Así putare tiene
el significado propio de 'podar' y el figurado o
metafórico de 'considerar'.
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 Traducción literal y
literaria
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Existen palabras
omnibus difíciles de traducir. No se puede
traducir de una manera simple una palabra como el verbo
fero que puede significar entre otras cosas
'llevar', 'tener', 'soportar', 'convenir', 'contar',
etc.
Uso
abundante de formas no personales
En latín hay un uso constante de formas no personales del verbo.
Cuando éstas se acumulan alrededor de un verbo en forma
personal, es preferible transformarlas en oraciones
subordinadas antes que hacer depender de un verbo dos,
tres o más frases de gerundio.
Frases
nominales
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En latín son mucho más frecuentes que
en español las frases
nominales, esto es,
las frases en las que sólo hay sujeto y predicado
nominal sin cópula. A esto se le llamaba a veces
'frases con el verbo sum omitido'.
Efectivamente para traducirlo a menudo nos veremos
obligados a inventarnos un verbo 'ser', pero no
porque esté omitido, pues en latín no era
necesario. |
 Traducción de frases
nominales
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