|
Demóstenes se opuso con sus discursos a las
pretensiones de Filpo, identificándose con el partido
entro de la polis de los
que pretendían conservar las tradicionales
libertades políticas. Fue así como se le reconoció
como jefe del partido antimacedonio, aunque sus
inicios fueron de simple logógrafo.
Sus
discursos o Filípicas Sus discursos contra
Filipo fueron conocidos como Filípicas
y pueden ordenarse por la fecha en que debieron ser
pronunciados:
-
Sobre las agrupaciones (354 a. C.),
-
Por los Megalopitanos (353 a. C.)
-
Por la libertad de los rodios (352 a. C.)
-
Primera Filípica (351 a. C.)
-
Las tres Olínticas (349 a.
C.)
-
Segunda Filípica (343 a. C.)
-
Tercera Filípica o Sobre la embajada
infiel (342 a. C.)
-
Cuarta Filípica (341 a.
C.)
Aspectos formales Es maestro
de los sentimientos y de la persuasión, que apoya en
sólidos argumentos y grandes ideas y
principios. Con ello, su discurso alcanza grandes cotas
de elevación ética.
Aunque
puedan dar la impresión de espontaneidad y
sinceridad, sus discurso no carecen de elaboración.
En este sentido, destaca su estilo denso y
concentrado que recuerda algo al de Tucídides.
Valoración
política Con sus discursos en la Asamblea
Demóstenes logró crear una coalición de estados
griegos contra Filipo, que es derrotada en la batalla de
Queronea en el 338 a. C.
Más
tarde, al morir Alejandro en 323 a. C., participa
en una rebelión que nuevamente fracasa. Esta vez huye y,
antes de ser atrapado, decide suicidarse en la isla
de Calauria en el 322 a. C.
Como
hombre político su valoración oscila entre la el
hombre que peca de ingenuidad y la de una persona
fuera de su tiempo, con la vista puesta sólo en el
pasado. |