El
sistema alfabético griego fue adaptado y
modificado por diversos pueblos antiguos como los
lidios, los godos, los coptos o los armenios.
Pero, sobre todo, fue
tomado por los romanos, quizá a través de los
etruscos y de sus contactos con las ciudades
griegas más occidentales.
El latín lo adaptó, convirtiéndolo en
nuestro abecedario actual y transmitiéndolo a las
lenguas que actualmente lo utilizan para su
escritura.
Por otro lado, el alfabeto eslavo o
cirílico también es una adaptación del alfabeto
griego. Los monjes Cirilo y Metodio lo adaptaron
en su función evangelizadora. Es la escritura que
utilizan muchos pueblos eslavos en la actualidad,
como el ruso, en lugar del abecedario
latino.