Tras la
caída del Imperio Romano de Occidente, el mundo griego
recobra
su protagonismo cultural y político, pero tiene ahora su
epicentro en la ciudad de Constantinopla, la antigua
Bizancio que da nombre a este periodo de la historia del
griego. En
este periodo comienza de nuevo una fragmentación del
griego en dos. Por un lado hay una tendencia culta y
literaria que tiende a continuar lo más posible la
lengua antigua, la koiné. Por la otra,
la lengua popular se separa cada vez más de esta lengua
culta. En esta lengua se producen cambios lingüísticos
que podríamos comparar a los ocurridos entre el latín
clásico y el vulgar. La declinación se reduce.
Desaparece el dativo. El sistema vocálico pierde el
rasgo de la cantidad como elemento diferenciador de
fonemas. La conjugación sufre también una importante
reducción, del rico paradigma verbal del griego clásico
se pierden un buen número de sus
formas.
Sin
embargo, esta evolución no llega a perder de vista nunca
sus raíces, al contrario de lo que pasó entre el latín y
las lenguas románicas. Este hecho hace posible que no se
pierda la unidad del griego.
En el
periodo bizantino continúan las aportaciones al griego,
como la enciclopedia de la Suda y muchas
otras.
La
historia medieval de Bizancio
La
historia del Imperio Bizantino es la de un lento pero
continuo declinar. En primer lugar los pueblos eslavos
limitaron los territorios europeos del Imperio a la
propia Grecia y parte de Tracia.
Después,
en el siglo VII los árabes arrebatan al Imperio la parte
más sustancial: Siria, Egipto,
Palestina.
En el s XI
las relaciones con el occidente cristiano se rompen tras
el llamado cisma de Oriente, esto aleja definitivamente
el Imperio Bizantino de la Europa
occidental.
Durante
las cruzadas las malas relaciones con los reinos
cristianos de Occidente hacen a Constantinopla caer en
sus manos en el s XIII. Rodas y Chipre son usadas como
plataformas para las incursiones a Tierra
Santa.
Por último
los turcos van arrinconando el antiguo Imperio en torno
a su capital, que cae en manos turcas en
1453.
La
Grecia Moderna
Una vez
desaparecida Bizancio ocupada por los otomanos en el
siglo
XV, el griego deja de ser una lengua oficial, pero se
mantiene como nexo de unión entre los griegos que viven
bajo el imperio otomano. Al recuperar Grecia su
independencia en el s. XIX, el griego recupera su status de lengua
oficial. Muchos de los griegos que habían quedado por
diversos lugares, como Alejandría, vuelven a Grecia y
esas comunidades helenas de fuera de Grecia van
desapareciendo limitándose hoy en día a Chipre. A veces
esta vuelta es forzada, como les pasa a los griegos del
Asia Menor.
En el
griego actual o moderno se reproducen las tendencias
iniciadas en la Edad Media, por una lado está la forma
de lengua culta, purista, empleada por la Iglesia,
conocida como καθαρεύσα
o
kazarevsa
y por
otro lado la tendencia popular llamada δημοτική
o
dimotikí.
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En
las últimas décadas la creciente influencia de los
medios de comunicación ha producido un griego
estándar que participa de ambas
corrientes. |
 El
griego
actual
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