Pero
encontramos también fácilmente otros órdenes: Legem
nocens ueretur, fortunam innocens. “El
criminal teme la ley, el inocente la suerte”. La
alteración del orden se debe a muchos factores. En el
ejemplo anterior se debe a que el primer elemento de la
frase recibe un mayor énfasis. Lo mismo podemos decir de
Perdit non donat
qui dat nisi sit memoria. “Pierde, no regala el que
da, a no ser que sea con recuerdo”.
Otras
veces serán razones de métrica -el verso
necesita determinada colocación-, estilísticas,
etcétera.
En el caso
de oraciones largas, con frases subordinadas, el orden
también estará alterado
habitualmente.
Los
complementos propios de verbo, los complementos
circunstanciales en forma de sintagma nominal o
adverbios suelen preceder al verbo inmediatamente o con
otros elementos entre medias. Por ejemplo, celeriter et ex
prouincia litterae Romam uenerunt, “Rápidamente la
carta llegó de la provincia a Roma”.
Las
palabras que sirven de nexo a la oración se ponen en
primer lugar como en neque multum
frumento, sed maximam partem lacte atque pecore vivunt
“..ni mucho del trigo, sino que viven la mayor parte
del tiempo de leche y carne”, pero si tienen un valor
anafórico estos nexos, en segundo lugar como en Reliquis deinceps
diebus Caesar silvas caedere instituit, “A continuación
los demás días César decidió cortar
árboles.
Existen
también palabras que tienden a situarse en segunda
posición de la oración, generalmente conectores, estas
son, por ejemplo enim, igitur, autem,
etc. Se ha tratado de explicar esta posición debido
a que en fase indoeuropea debían ser enclíticas y
ocupaban forzosamente ese
lugar.
El orden
de los elementos del sintagma
nominal
En la
disposición de los elementos del sintagma nominal latino
tenemos una situación análoga a la expuesta más arriba.
Existe un ordo rectus
en palabras de Rubio parafraseando a Quintiliano, pero que puede
ser alterado y de hecho lo es, por múltiples
causas.
Orden del
sustantivo y el adjetivo
Este ordo rectus u
orden habitual dice lo siguiente: las palabras que
determinan preceden a las determinadas en general. Sin
embargo hay varias excepciones a esto: en primer lugar
los adjetivos posesivos pater tuus “tu
padre”, los numerales Partes tres,
“tres partes”. Sobre los adjetivos calificativos hay
división de opiniones, mientras Rubio señala que
preceden, Pinkster dice lo contrario. Desde luego se
pueden aducir ejemplos en contra y a favor: Senatus populusque
romanus, “Senado y pueblo romano” con posposición,
tamen omnis artes
vetustiores habet, “sin embargo tiene todas las
malas artes más viejas” o antecediendo
quod dixisse
Antimachum clarum poetam ferunt “que cuentan que
dijo el famoso poeta
Antímaco”.
Orden del
complemento del nombre en genitivo y el nombre
complementado
Los
complementos del nombre en genitivo suelen preceder al
nombre al que califican como en De rerum natura
“Sobre la naturaleza de las cosas”, interponiéndose,
como acabamos de ver, entre la preposición y su
régimen.
En
aquellos sintagmas nominales formados por un núcleo y
uno o varios adjetivos el complemento del nombre en
genitivo se intercalará entre ambos: Magnus hostium
numerus, “un gran número de
enemigos”.
Orden
de los sintagmas
preposicionales
Las
preposiciones preceden a su régimen: ab urbe “desde
la ciudad”, in
Hispania “en Hispania”. Excepcionalmente las
preposiciones pueden estar en anástrofe, laevo in
cornu "en el flanco izquierdo". Esta excepción es
norma con la preposición cum y los
pronombres. Así encontraremos quibuscum, “con
los cuales” o mecum “conmigo”,
etc.
Los
sintagmas preposicionales cuyos núcleos estén
determinados por un complemento del nombre en genitivo,
intercalarán entre la preposición y su régimen el
genitivo. Así el orden habitual será in Romanorum copias,
“contra
las tropas de los romanos”.