Novela
La
novela griega fue un género menor cultivado tardíamente.
En Grecia destacó Longo (s. II
d. C.) con Dafnis y Cloe.
En Roma Petronio con
su Satiricón (s. I d. C.) y Apuleyo con su
Asno de oro (s II d. C.). Aunque fue un género
menor tuvo una gran influencia en la
posteridad.
Oratoria
En Grecia nace
alrededor de la Atenas clásica. Sus reglas las sienta la
retórica, la técnica de hablar de forma correcta ornada
y convincente. Lisias (ss. V-IV a. C.) fue el gran
orador del periodo clásico continuado poco después por
Demóstenes (s. IV a. C.) con sus famosas
Filípicas. Más tarde Aristóteles (s IV a.
C.) en su Retórica sienta las bases
teóricas de este género literario. En la Atenas de
Pericles, los sofistas hacen de la oratoria una
profesión y elevan su rango al de uno de los principales
géneros literarios. Se hace imprescindible para
conseguir influencia y poder.
En Roma, siguiendo
los modelos de la Atenas clásica, la oratoria adquiere
una enorme importancia. Teorizan sobre ella Cicerón (s.
I a. C.) en sus obras El orador, Sobre el
orador, además de componer una gran cantidad de
discursos. Un siglo después en Calahorra nace
Quintiliano que compone su Instrucción del orador
que es una obra de carácter pedagógico sobre la
retórica, uno de los pilares de la educación del Romano.
El último gran tratadista es Tácito, el historiador de
principios del s. II d. C. , que compone el Diálogo
de los oradores.