Me parece igual a un dios...

Me parece que aquel es igual a un dios

aquél, si es lícito decirlo, supera a los dioses,

el que sentado sin moverse frente a ti

te mira y te oye reír dulcemente, lo que a mi,

desgraciado, me arrebata todos los sentidos

pues, una vez que te he mirado, Lesbia,

no me queda voz en la boca

la lengua se me traba

una suave llama se levanta bajo mis articulaciones:

mis oídos dobles zumban con su mismo sonido y los ojos

se me cubren con la noche.

El ocio es nocivo para ti, Catulo

Con el ocio te pones eufórico y no paras.

El ocio ha echado a perder antes que a ti

a reyes y a dichosas ciudades.
(CATULO. Liber.)

   

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