LA MENCIÓN DE LA ESCRITURA EN HOMERO

A su vez Glauco fue el padre del noble Belerofonte, a quien dieron los dioses belleza y valor envidiable, pero Preto1, que en su corazón grandemente lo odiaba, lo desterró del pueblo de los argivos [...] Su mujer, la divina Antea, se sintió furiosa contra él, pues quería su amor clandestino y, al no haber seducido al honrado héroe Belerofonte, con mentiras le habló de este modo al rey Preto: «¡Ojalá, Preto, mueras, o bien mata a Belerofonte que en amor quiere unirse conmigo, aunque yo no lo quiero!» Así dijo, y el rey se sintió poseído de cólera, mas no quiso matarlo, pues su corazón sintió escrúpulos2. Lo mandó a Licia3 y le entregó signos funestos, mortíferos en su mayoría, que había grabado en una tablilla doble y ordenó que las diera a su suegro, y él lo mataría. [...] Cuando llegó a Licia, le pidió la nota que de parte de Preto llevaba el joven. Una vez conoció la funesta contraseña, le ordenó matar a la invicta Quimera

(HOMERO. Ilíada, VI 156-179.  Adaptación de la traducción de Fernando Gutiérrez)


NOTAS: 1. Rey de Argos, en el Peloponeso, en cuyo reino se hospedó Belerofonte. ". Las leyes de la hospitalidad eran sagradas entre los griegos. 3. Región meridional de Asia Menor (la actual Turquía).