Construcción de un puente de madera según Julio César

Por todas estas razones, César estaba decidido a cruzar el Rhin, pero pensó que hacerlo en barco sería demasiado arriesgado, además de quedar por debajo de la dignidad del pueblo romano. Por tanto, aunque la construcción de un puente sería una tarea extremadamente difícil, pues el río era ancho, y sus aguas rápidas y profundas, decidió que, o lo conseguía, o su ejército no cruzaría a la otra orilla.

Así fue como diseñó su puente. Fue cortando una serie de pilotes, de pie y medio (45 cms) de diámetro cada uno, y con el extremo inferior cortado en pico para que se sujetaran en las distintas profundidades del río, y los fue atando en parejas, dejando una distancia de dos pies (60 cms) entre uno y otro. Luego los llevó a través del río con ayuda de un cordaje, los aseguró bien en el suelo y los mantuvo en su posición por medio de martinetes, pero no en vertical, como suelen estar los pilotes, sino un poco oblicuos, inclinados a favor de la corriente. En frente de éstos, a unos cuarenta pies (12 metros) de distancia de la parte inferior, colocó parejas de pilotes iguales, atados también de dos en dos e inclinados, esta vez en contra de la corriente.

La distancia entre cada pareja se mantenía fija con la ayuda de un travesaño de unos dos pies (60 cms) de grosor, colocado encima, entre dos pilotes, y asegurado con un par de tirantes en cada extremo....Una vez que estuvieron en su sitio estos caballetes, se colocaron tablones que iban de uno a otro, y sobre éstos se atravesaron una serie de palos largos, cubiertos a su vez de maleza.

Después se pusieron más estacas, que se clavaron inclinadas corriente abajo y se aseguraron al resto de la estructura para que sirvieran de puntales y soportaran la fuerza de la corriente; también se clavaron otras un poco por delante del puente, río arriba, para que si los nativos trataban de demoler la construcción lanzando troncos o barcos corriente abajo, sirvieran de amortiguación, estaba terminado, listo para que lo cruzara el ejército.
(Contenido en L.A y J.A. HAMEY., Los ingenieros romanos. Madrid, 1990)

(Doble espacio)