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Del Mundo Clásico al mundo actual
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El Renacimiento

El siglo XV será fundamental en la recuperación del saber clásico. Por una parte, Constantinopla caerá en poder de los turcos en 1453. En la capital de Bizancio se guardaba gran cantidad de obras de la Grecia antigua. Muchas de éstas, junto con afamados maestros (como el cardenal Besarión), pasan a Italia. Allí enriquecerán un movimiento de renovación cultural, el Humanismo, que buscaba en la Antigüedad la referencia para afrontar los nuevos tiempos que vivía el mundo: se descubrían nuevas tierras, la imprenta difundía, a una velocidad nunca vista, cualquier conocimiento,... El hombre, sin duda, era "la medida de todas las cosas".

Lorenzo de Médicis, protector de artistas y pensadores en la Florencia del siglo XV, proclamaba que "los tiempos cambian", y ya no eran válidas las viejas verdades medievales que se habían prolongado durante casi mil años. Así, un nuevo estilo artístico, el Renacimiento, recuperaba las medidas y proporciones de las obras de arte clásicas.


Descubre artistas renacentistas con influencia clásica

Incluso, algunos arquitectos, como Alberti o Palladio, publicaban libros de Arquitectura que recogían los cálculos y realizaciones de autores como Vitruvio. Otros, como Brunelleschi, encontrarán en las ruinas romanas del foro la solución al problema que tenía paralizadas las obras de la catedral florentina.

CartógrafoEn fin, algunos humanistas, como Lorenzo Valla, inventarán la crítica filológica poniendo al descubierto mentiras comúnmente creídas como la llamada "Donación de Constantino", que se hacía remontar al siglo IV cuando en realidad era un falso documento del siglo VIII. Los científicos publicarán sus documentos en latín, y en esta lengua los botánicos clasificarán las especies vegetales traídas del nuevo mundo. Hasta los descubridores y los cartógrafos recurren a la mitología para nombrar a nuevas tierras, como la selva de las Amazonas. El latín, igualmente, seguirá siendo la lengua de la Iglesia y así la utilizará en la liturgia o en sus documentos.

No obstante, lo clásico se identificará con lo romano. El pasado de Grecia era desconocido y poco apetecible para los curiosos, puesto que se encontraba mayoritariamente en territorio turco, normalmente hostil a cualquier visitante occidental.

El gusto por la serenidad, el equilibrio y la proporción dejará paso al estilo barroco, que pretendía todo lo contrario. Aún así, la mitología constituirá una de las principales fuentes de inspiración para los artistas de Francia, Italia, Holanda o los Países Bajos. Girardon, Bernini, Rembrandt o Rubens, entre otros, plasmarán en sus obras miles de escenas con esta temática. Hasta en España, cuya cultura estaba controlada por el tribunal de la Inquisición, escritores como Góngora, Lope de Vega o Quevedo recurrirán a escenarios y temas mitológicos. Además, los estudios de filología griega y latina alcanzarán un gran nivel, sobre todo, en Salamanca y Alcalá de Henares.