BIOGRAFÍA

Fermín Cacho

El atletismo es la modalidad deportiva más antigua. Basada en los conceptos más elementales del ejercicio físico -correr, saltar y lanzar-, posiblemente sea la más pura representación del espíritu deportivo y los valores vinculados al mismo. Sin duda, el atletismo es el deporte con más tradición en el marco de los Juegos Olímpicos, el encuentro deportivo más importante de cuantos se celebran a nivel mundial. Su origen se remonta al año 776 antes de Cristo (fecha datada) en Grecia. En sus comienzos, la principal actividad de los encuentros olímpicos era el pentatlón, que comprendía lanzamientos de disco y jabalina, carreras a campo traviesa, saltos de longitud y lucha libre. Los romanos continuaron festejando las pruebas olímpicas después de conquistar Grecia en el año 146 a.C.; sin embargo, en el 394 d.C., el emperador romano Teodosio las abolió, dejando de celebrarse durante los ocho siglos siguientes. Paulatinamente, Gran Bretaña comenzó a organizar competiciones atléticas, acrecentándose el interés y la popularidad por todo tipo de juegos, prácticas y enfrentamientos deportivos a partir del siglo XIX. Finalmente, en 1896 se reanudan los Juegos Olímpicos ya considerados “modernos” en Atenas (Grecia).

El atletismo ha aportado nombres míticos al deporte moderno. El decatleta norteamericano Jim Torpe fue la máxima figura en los Juegos de Estocolmo (1912). El fondista finlandés Paavo Nurmi fue medallista olímpico en Amberes (1920), París (1924) y Amsterdan (1928). Jesse Owens (Berlín, 1936) fue considerado el mejor velocista de la historia. En fechas más recientes podemos identificar a extraordinarios atletas como Javier Sotomayor o Carl Lewis. También la mujer fue reivindicando su papel en los Juegos, demostrando su valía y brindando excepcionales espectáculos, arrinconando de esta manera el papel secundario que se le había asignado a lo largo del tiempo. Con campeonas de antaño, como Mildred Didrikson (Los Angeles, 1932), Evelyn Ashford, María Caridad Colón, Zola Budd, Mary Decker o Sara Simeoni, y las fabulosas atletas actuales, como Marion Jones, el atletismo femenino es hoy por hoy, indudablemente, una espléndida realidad.

En el panorama nacional, no nos equivocamos al afirmar que el mejor atleta español de todos los tiempos (campeón y subcampeón olímpico, dos veces subcampeón del mundo, y campeón y medalla de bronce en los europeos) es el soriano Fermín Cacho. Su palmarés se traduce en los siguientes éxitos:

-Oro en las Olimpiadas de Barcelona´92.
-Plata en el Mundial de Stuttgart´93.
-Oro en el Europeo de Helsinki´94.
-Plata en las Olimpiadas de Atlanta´96.
-Plata en el Mundial de Stuttgart´97.
-Bronce en el Europeo de Budapest (1998).
-Récord de Europa de 1500.

En los Juegos Olímpicos de Barcelona (1992) consiguió la medalla de oro en la carrera de los 1500 metros, la prueba reina del atletismo, con un tiempo de 3'40”12. Cacho no ha sido un atleta demasiado alto (1'75 metros de altura y 65 kilos de peso), pero sí ha estado dotado de una fortaleza física y una capacidad de recuperación poco frecuentes entre los corredores de mediofondo. Nacido en Ágreda (Soria) en 1969, no tuvo una infancia cómoda, ya que desde muy temprana edad ayudó a su padre en las duras tareas del campo. Jugó de defensa lateral en el equipo de fútbol local, hasta que su entrenador escolar, Enrique Pascual, se percató de sus innatas cualidades para el atletismo. A partir de entonces, se ocupó de su carrera deportiva junto a Celestino Xaseca. En 1987, después de participar en el Europeo Junior de Birmingham, se dedicó íntegramente al atletismo. Aprendió junto al gran atleta José Luis González que, entre otros secretos, le enseñó algo de lo que Fermín carecía: la suficiente agresividad para combatir y para no amedrentarse ante los rivales famosos.

Hasta conseguir la medalla de oro en los Juegos Olímpicos, sus mayores logros fueron: duodécimo puesto en el Europeo Junior de Birmingham´87; medalla de bronce en el Mundial Junior de Sudbury´88; sexto en la Copa del Mundo de Barcelona´89; medalla de plata en el Europeo Indoor de Sevilla´91; y quinta posición en los Campeonatos del Mundo de Tokio´91. En el ámbito nacional, su palmarés es mucho más extenso, habiendo obtenido récord de España en 1.500 metros (3'36”23), en 1000 metros indoor (2'20”18), en 1.500 metros indoor (3'35”29), tercera mejor marca de todos los tiempos, y 3.000 metros indoor (7'46”11). Además, fue campeón de España de 1500 metros en 1987, 1988, 1989, 1990, 1991 y 1992, y campeón de España en 1500 metros en pista cubierta en 1990 y 1991. También fue primero de la clasificación española de 800 metros, 1500 metros y la milla, en 1991. Su mejor marca personal en los 1500 metros es de 3'32”3, conseguida en Zurich el 7 de agosto de 1991 (le sirvió de pasaporte para acceder a Barcelona´92).

En el Estadio de Montjuïc, durante los Juegos Olímpicos de Barcelona, Cacho se convirtió en un referente del deporte español. Allí tuvo lugar una carrera épica que Cacho y el atleta de Kenia Chesire resolvieron en una espectacular final y ante un público enardecido. En los Juegos Olímpicos de Atlanta (1996), Cacho se llevó la medalla de plata para España.

Con una trayectoria deportiva irrepetible, Fermín Cacho se ha retirado del atletismo en el año 2003.

Más información: Federación Española de Atletismo.

Biografía realizada por: Juan de Pablos Pons

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