3.6. El catabolismo de los lípidos

Los lípidos, y más concretamente las grasas o acilglicéridos, aportan aún más energía que los glúcidos (1 g de grasas aportan 9 kcal).

En primer lugar, los acilglicéridos se descomponen en glicerol y en ácidos grasos.

El glicerol puede seguir varios destinos metabólicos, pero en el catabólico se transforma en dihidroxiacetona-fosfato y se incorpora a la glucólisis, siguiendo las rutas posteriores ya conocidas. Al final, la respiración aerobia de una molécula de glicerol puede proporcionar hasta 22 ATP.

Los ácidos grasos pasan al interior de las mitocondrias y, en la matriz mitocondrial, tiene lugar la ß-oxidación de los ác. grasos. En este proceso cada ác. graso se va oxidando, liberándo, paso a paso, "fragmentos" de dos carbonos hasta que termina por consumirse. En cada paso se forman una molécula de FADH2, una de NADH y un acetil-CoA.



Figura 17: Esquema de la ß-oxidación de los ácidos grasos

 

Los transportadores de electrones FADH2 y NADH liberan la energía que portan a lo largo de la cadena respiratoria mitocondrial, mientras que el acetil-CoA se incorpora al ciclo de Krebs.

Al final, cada molécula de ácido graso puede aportar un gran número de moléculas de ATP, más o menos dependiendo de su tamaño molecular y de que sea saturado o no (por ejemplo, un ác. esteárico puede suministrar hasta 146 moléculas de ATP).

Bachillerato 2º >> Biología >> UD4: Los procesos metabólicos

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