El piruvato formado en la glucólisis no siempre sigue la vía
de la respiración celular; en determinadas circunstancias puede
pasar a la vía alternativa de las fermentaciones.
Las fermentaciones
genuinas son procesos anaerobios,
realizados por microorganismos que no toleran el oxígeno o por
ciertas células animales o vegetales cuando no disponen de suficiente
oxígeno. Son poco rentables desde el punto de vista energético,
ya que la oxidación de la materia orgánica es incompleta
y se forma mucho menos ATP que en la respiración celular aerobia.
En general, únicamente 2 ATP por cada molécula de glucosa.
Dependiendo el producto final, se diferencian varios tipos de fermentaciones.
Las más importantes son:
- Fermentación alcohólica. En ella
el piruvato se transforma en etanol y se desprende CO2. La
realizan, sobre todo, levaduras del género Saccharomyces
que tienen interés en la industria alimenticia por los productos
residuales de su metabolismo: el CO2 para esponjar la masa
en la fabricación del pan; y el etanol para producir diferentes
bebidas alcohólicas (vino, sidra, cerveza...).
- Fermentación láctica. En ella el piruvato se transforma
en lactato. La realizan diversas bacterias (Lactobacillus...) que
fermentan la leche, y se utilizan para obtener derivados lácteos.
Por otro lado, también la pueden llevar a cabo las células
musculares cuando no reciben suficiente oxígeno. Así, cuando
se realiza un esfuerzo intenso y prolongado, los músculos obtienen
un poco de energía extra sin necesidad de oxígeno, recurriendo
a la fermentación; pero las consecuencias de este proceso serán,
posteriormente, las agujetas.
Figura 16-a: Fermentación alcohólica
Figura 16-b: Esquema de la fermentación
láctica
Cuestión para autoevaluación:
¿En qué proceso metabólico,
y mediante qué modalidad de fosforilación, se obtiene
el ATP que se forma en las fermentaciones?