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2.4. La meiosis: un proceso necesario para la reproducción sexual del organismo Las células eucariotas, en principio, se multiplican siempre por
mitosis. De este modo se pueden reproducir los organismos unicelulares
y crecen o se reproducen de forma asexual
los pluricelulares. Pero, cuando un organismo recurre a la reproducción
sexual,
ello implica necesariamente la fecundación o fusión de dos
células reproductoras o gametos. Al unirse los gametos, se suma
la dotación cromosómica de ambos. Para evitar que el número
de cromosomas se duplique una y otra vez de forma inviable, será
necesario un proceso inverso a la fecundación, que reduzca el número
de cromosomas a la mitad. Ese proceso es la meiosis.
El proceso de la meiosis tiene una duración variable, pero es mucho más largo que la mitosis, suele durar varios días y a veces dura semanas o incluso años. A lo largo del mismo tienen lugar dos divisiones sucesivas, cada una de ellas similar a una mitosis, por lo que, para su estudio, se divide en las siguientes fases: -Primera división meiótica. Como en la mitosis, cada cromosoma se habrá replicado previamente en dos cromátidas genéticamente idénticas, pero en lugar de separarse se comportan al principio como una sola unidad. En esta división se distinguen: Profase I. Los cromosomas se van condensando. Al mismo tiempo, cada pareja de cromosomas homólogos se reconocen, y se van apareando o uniendo a lo largo de toda su longitud, mediante el proceso de sinapsis cromosómica, originando un bivalente de dos cromosomas y cuatro cromátidas. Ahora tendrá lugar un acontecimiento de gran trascendencia: el entrecruzamiento cromosómico, en el que los cromosomas no hermanos (uno de origen paterno y otro materno) intercambian fragmentos de cromátidas, recombinándose la información hereditaria procedente del padre y de la madre. Posteriormente los cromosomas se separan en algunos puntos y permanecen unidos en otros llamados quiasmas. Al final de esta fase, por fin, se hacen visibles las dos cromátidas de cada cromosoma.
Figura 10: Transformaciones de
los cromosomas durante la sinápsis
Metafase I. Los cromosomas se disponen en el plano ecuatorial de la célula, pero, al contrario de la mitosis, los microtúbulos del huso se unen por un solo lado al cinetocoro de los cromosomas. Anafase I. Se separan los quiasmas y un juego completo de cromosomas se desplaza hacia cada polo de la célula. Telofase I. Se forman dos núcleos y, en la mayoría de los casos, también se divide el citoplasma originándose dos células con un número n de cromosomas, cada uno con dos cromátidas. ![]() Figura 11: Evolución de
los cromosomas y los cinetocoros a lo largo de la meiosis - Segunda división meiótica. Se
inicia sin que se produzca una replicación previa del ADN de los
cromosomas resultantes de la división anterior. En ella se distinguen:
Profase II. Es muy breve, los cromosomas se descondensan, las membranas nucleares se rompen y se forman nuevos microtúbulos del huso. Metafase II. Los cromosomas se alinean en la placa metafásica. Pero ahora los microtúbulos del huso se unen por ambos lados a cada cromosoma. Anafase II. Se separan las cromátidas de cada cromosoma y se dirige un juego completo a cada polo de ambas células. Telofase II. Se forman nuevas envolturas nucleares y se originan, finalmente, cuatro núcleos (y generalmente cuatro células separadas) haploides, cada uno con un solo juego de cromosomas formados por una sola cromátida. ![]() Figura 12: Fases de la meiosis A través de la meiosis no sólo se forman células
haploides que harán posible la fecundación y la reproducción
sexual, al mismo tiempo, como se ha visto, también se recombina,
mediante el entrecruzamiento
cromosómico, la información genética que pasa
de una generación a la siguiente, lo cual favorece la variabilidad
genética de las poblaciones y, por tanto, la adaptación
y la evolución de las especies.
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