Es la serie de mecanismos mediante los cuales se unen los gametos
masculinos y femeninos para formar un cigoto.
El encuentro de los gametos siempre se hace en un medio líquido,
de ahí la presencia de órganos locomotores que en el caso
de los espermatozoides están presentes en todas las especies, mientras
que los óvulos de las especies superiores se hacen sedentarios.
Hay dos tipo de fecundación:
- Fecundación externa
- Fecundación interna
Fecundación externa:
Propia de los animales acuáticos; en ella los individuos lanzan
al agua sus gametos; es comparable a la polinización anemógama
de las plantas. El éxito de la fecundación externa depende
de varios factores; puesto que el espermatozoide carece de sustancias
de reserva, no puede vivir mucho tiempo después de haber sido
expulsado y si ha de alcanzar al óvulo, ambos deben ser expulsados
al mismo tiempo y en el mismo lugar; por otra parte, y dado que el encuentro
depende del azar, este tipo de fecundación implica la producción
de un elevado número de gametos.
Fecundación interna:
La presentan algunos peces, los vertebrados terrestres y los artrópodos.
En todos estos animales los espermatozoides son liberados dentro del
aparato reproductor de la hembra. Como en la fecundación externa,
los espermatozoides necesitan de un medio líquido para desplazarse
hasta el óvulo, lo que se resuelve mediante la producción
de líquido seminal por parte de los machos.
La fecundación interna supone un avance evolutivo por las ventajas
que presenta: protege a los gametos de los peligros del medio externo
y se precisan relativamente pocos gametos. No obstante, el depósito
interno de los espermatozoides por parte del individuo macho no asegura
la fecundación; existe todavía el problema de la sincronización
entre los individuos que intervienen en el proceso, regulada mediante
sistemas de coordinación y control hormonal.
Tanto en la fecundación externa como en la interna el proceso
se lleva cabo en tres fases consecutivas:
1. Encuentro del espermatozoide con el óvulo
en el que intervienen sustancias químicas específicas
de cada especie que actúan de receptores de los espermatozoides.
2. Activación del óvulo que viene determinada por el aumento
de síntesis de proteínas y aumento del consumo de oxígeno.
3. Penetración del espermatozoide en el óvulo tal como
se muestra en la imagen.
Figura 23: La fecundación
La formación de la membrana de fecundación
impide la entrada a los demás espermatozoides. La cola del espermatozoide
se desprende y queda fuera, entrando sólo el núcleo, y el
centriolo. El núcleo espermático se aproxima al del óvulo,
las membranas de ambos se fusionan y forman el núcleo del cigoto
diploide. A continuación, comienzan las divisiones por mitosis.
Según la cantidad de sustancias de reserva o vitelo que contengan,
los huevos pueden ser:
Isolecitos, con
poco vitelo y uniformemente distribuido por el citoplasma; es propio
de los Equinodermos, Mamíferos, entre otros.
Heterolecitos, con abundante vitelo
localizado en el polo opuesto al núcleo; es propio de Anfibios.
Centrolecitos, localizado en torno
al núcleo; es propio de los Artrópodos.
Telolecitos, la gran cantidad
de vitelo ocupa prácticamente toda la célula, quedando
el núcleo reducido a un pequeño disco deplazado; es propio
de Peces, Reptiles y Aves. La gran cantidad de vitelo permite al embrión
un desarrollo completo dentro del huevo.
Bachillerato
1º >> Biología y Geología >> UD5: La Reproducción
en plantas y animales