6.2. La fecundación

Es la serie de mecanismos mediante los cuales se unen los gametos masculinos y femeninos para formar un cigoto.

El encuentro de los gametos siempre se hace en un medio líquido, de ahí la presencia de órganos locomotores que en el caso de los espermatozoides están presentes en todas las especies, mientras que los óvulos de las especies superiores se hacen sedentarios.

Hay dos tipo de fecundación:

- Fecundación externa
- Fecundación interna

   Fecundación externa:

Propia de los animales acuáticos; en ella los individuos lanzan al agua sus gametos; es comparable a la polinización anemógama de las plantas. El éxito de la fecundación externa depende de varios factores; puesto que el espermatozoide carece de sustancias de reserva, no puede vivir mucho tiempo después de haber sido expulsado y si ha de alcanzar al óvulo, ambos deben ser expulsados al mismo tiempo y en el mismo lugar; por otra parte, y dado que el encuentro depende del azar, este tipo de fecundación implica la producción de un elevado número de gametos.

   Fecundación interna:

La presentan algunos peces, los vertebrados terrestres y los artrópodos. En todos estos animales los espermatozoides son liberados dentro del aparato reproductor de la hembra. Como en la fecundación externa, los espermatozoides necesitan de un medio líquido para desplazarse hasta el óvulo, lo que se resuelve mediante la producción de líquido seminal por parte de los machos.

La fecundación interna supone un avance evolutivo por las ventajas que presenta: protege a los gametos de los peligros del medio externo y se precisan relativamente pocos gametos. No obstante, el depósito interno de los espermatozoides por parte del individuo macho no asegura la fecundación; existe todavía el problema de la sincronización entre los individuos que intervienen en el proceso, regulada mediante sistemas de coordinación y control hormonal.

Tanto en la fecundación externa como en la interna el proceso se lleva cabo en tres fases consecutivas:

1. Encuentro del espermatozoide con el óvulo en el que intervienen sustancias químicas específicas de cada especie que actúan de receptores de los espermatozoides.

2. Activación del óvulo que viene determinada por el aumento de síntesis de proteínas y aumento del consumo de oxígeno.

3. Penetración del espermatozoide en el óvulo tal como se muestra en la imagen.

Figura 23: La fecundación

La formación de la membrana de fecundación impide la entrada a los demás espermatozoides. La cola del espermatozoide se desprende y queda fuera, entrando sólo el núcleo, y el centriolo. El núcleo espermático se aproxima al del óvulo, las membranas de ambos se fusionan y forman el núcleo del cigoto diploide. A continuación, comienzan las divisiones por mitosis.

Según la cantidad de sustancias de reserva o vitelo que contengan, los huevos pueden ser:

Isolecitos, con poco vitelo y uniformemente distribuido por el citoplasma; es propio de los Equinodermos, Mamíferos, entre otros.

Heterolecitos, con abundante vitelo localizado en el polo opuesto al núcleo; es propio de Anfibios.

Centrolecitos, localizado en torno al núcleo; es propio de los Artrópodos.

Telolecitos, la gran cantidad de vitelo ocupa prácticamente toda la célula, quedando el núcleo reducido a un pequeño disco deplazado; es propio de Peces, Reptiles y Aves. La gran cantidad de vitelo permite al embrión un desarrollo completo dentro del huevo.


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