4.2. Las respuestas vegetales

Las respuestas elaboradas ante las variaciones del medio están en relación con la actividad de las hormonas y pueden ser respuestas de movimiento, o de crecimiento y desarrollo.

Los movimientos

Son respuestas ante estímulos externos, tales como la luz, sustancias químicas, presión, etc. Hay diversos tipos de movimientos cuya diferencia radica en la duración y en el mecanismo en el que están basados:

a) Tropismos

Movimientos duraderos basados en el crecimiento por alargamiento de una parte de la planta ante la influencia de estímulos externos. Pueden ser positivos, si están dirigidos hacia el centro de procedencia del estímulo, o negativos, si el crecimiento es en sentido opuesto.

El fototropismo positivo de tallos y negativo de raíces se producen como consecuencia del control de las auxinas , se trata de respuestas muy valiosas para las plantas por cuanto consiguen la luz imprescindible para la fotosíntesis en el primer caso y el agua y sales presentes en el suelo en el segundo.


Figura 19: Regulación de los tropismos por acción de las auxinas

 


b) Nutaciones

Crecimiento desigual del tallo o de las hojas lo que produce modificaciones en estos órganos y adquieren formas de hélice. Es una adaptación de las plantas trepadoras cuyas hojas y tallos se enroscan sobre un soporte. Ejemplos de estas adaptaciones son los zarcillos de la vid, o los tallos volubles del lúpulo.

c) Nastias

Movimientos rápidos y reversibles de alguna parte de la planta producidos como respuesta a factores externos, tales como la luz o la presión por contacto. Es el caso del cierre y apertura de algunas flores durante el día y la noche, o el cierre rápido de las hojas al percibir movimientos bruscos.
Están basados en las variaciones de turgencia de las células por cambios de permeabilidad de sus membranas.


Desarrollo y crecimiento

El desarrollo de los vegetales implica el crecimiento ordenado y diferenciación de sus células a lo largo del ciclo vital; comprende varias etapas tales como la germinación de las semillas, crecimiento, floración, polinización y fecundación, formación y maduración de los frutos y por último senescencia.

Cada una de estas fases está en estrecha relación con los cambios del medio del lugar donde habitan, siendo la temperatura, el grado de humedad y la luz los principales factores que influyen y como se ha visto anteriormente las hormonas vegetales están implicadas de manera directa en los procesos.

Una mención especial requiere el proceso de la floración ya que está bajo la influencia directa del tiempo de iluminación por luz solar, fenómeno que se denomina fotoperiodicidad. La respuesta al fotoperiodo se realiza por la actividad de receptores presentes en las hojas y es en las yemas en donde se desencadena la floración; a la hormona responsable de esta acción se le ha denominado florígeno y la sustancia sensible a la luz es un tipo de fitocromo.


Bachillerato 1º >> Biología y Geología >> UD4: La relación en plantas y animales

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