Lucas 2, 22
Presentación de Jesús en el templo.
Cuarenta días después del nacimiento de un niño, la Ley Mosaica prescribía la purificación de la madre y la presentación del niño en el templo. Este acto iba acompañado de una ofrenda que en el caso de José y María consistió en un par de palomas.
En el Templo se encontraron con Simeón y con Ana.

Lucas 2, 41
María y José acudían todos los años a Jerusalén por la fiesta de la Pascua. Cuando Jesús tenía 12 años les acompañó. Al llegar el momento de regresar el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo advirtieran. Después de buscarle por la caravana entre los parientes y desconocidos, regresaron a Jerusalén para continuar su búsqueda.
Al cabo de tres días lo encontraron en el Templo hablando con los doctores de la Ley, escuchándoles y haciéndoles preguntas.

Mateo 21, 12
Expulsión de los vendedores del Templo
En la entrada del Templo de Jerusalén se colocaban todo tipo de mercaderes que ofrecían a los peregrinos la posibilidad de poder comprar las ofrendas destinadas al sacrificio. Jesús echó a los que estaban comprando y vendiendo, volcó los puestos de los cambistas y de los vendedores de palomas. Y les dijo: "Escrito está: "Mi casa será llamada casa de oración", pero vosotros estáis haciendo de ella una cueva de ladrones".

Mateo 23, 37
Jesús expresa una queja contra Jerusalén.
"¡Jerusalén, Jerusalén!, que matas a los profetas y lapidas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas, y no quisiste".

Lucas 19, 28
Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén
Al día siguiente de haber celebrado en Betania, la comida en casa de Simón, Jesús se dirigió a Jerusalén. Betania estaba muy cerca de Jerusalén, así que es muy posible que sus habitantes se hubieran enterado de la resurrección de Lázaro. Jesús entro en la ciudad montado en un borrico, la gente le aclamaba con ramos de palmera y olivo gritando: "¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor, el rey de Israel!

En Jerusalén suceden los episodios de la última cena, el prendimiento, el juicio, la condena y la muerte de Jesús, narrados por los cuatro evangelistas.

Lucas 24,33
Se encontraban los apóstoles reunidos en Jerusalén cuando Jesús, una vez resucitado, se les apareció dos veces. En la primera faltaba Tomás, en la segunda se produjo la profesión de fe de Tomás al pronunciar las palabras: ¡Señor mío y Dios mío!, cuando reconoció al Señor.