El Pentateuco o la "Torá" (en hebreo) es el conjunto de los cinco primeros libros de la Biblia, que son: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. La palabra hebrea "Torá" significa enseñanza, instrucción o Ley, de manera que en sus cinco libros se recogen las enseñanzas de Dios al Pueblo de Israel.


Las primeras páginas de la Biblia comienzan con el Libro del Génesis, que en griego significa orígenes; en él se narra la creación del Universo. Génesis es la traducción de la palabra hebrea "Bereshit" que significa "en el principio" y que es la palabra con la que empieza el Libro más leído del mundo. Este libro narra, como dice su nombre, los orígenes o principios del mundo, y el comienzo de un Pueblo: El Pueblo de Israel. En él, aparecen personajes muy importantes en la historia de este Pueblo, como son Abrahán, Isaac y Jacob, que forman el grupo que llamamos Los Patriarcas.

El Génesis se puede dividir en dos partes claramente diferenciadas:

1. Desde la creación hasta Abraham:
     La Creación
     Historia de Adán y Eva
     Noé y el diluvio


2. La historia de los Patriarcas:
     Abraham
     Isaac
     Jacob
     José


El Libro del Éxodo, es la historia de la salida y liberación del Pueblo de Israel de su esclavitud en Egipto, su marcha por el desierto y la Alianza de Dios con su Pueblo en el monte Sinaí. El personaje más importante de esta historia es Moisés, nombre que según la tradición significa "salvado de las aguas". Moisés será el mediador entre Dios y su Pueblo que seguirá fielmente el plan de salvación y liberación del Señor.

El Éxodo se puede dividir en cuatro partes:

1 - Lucha por la libertad y preparación de la salida.
2 - Salida de los israelitas de Egipto guiados por Moisés.
3 - La Alianza del Sinaí.
4 - Construcción del tabernáculo, símbolo de la morada de Dios en medio del pueblo.


El Libro del Levítico está dedicado principalmente, al culto que los israelitas debían dar a Dios y a las personas que estaban dedicadas en exclusiva a ese culto, que eran los descendientes de la tribu o la familia de Leví, llamados Levitas, de donde deriva el título de este libro. Todas estas leyes fueron dadas por Dios a Moisés para que el Pueblo de Israel le diera culto como Dios deseaba.

En este libro podemos distinguir cuatro partes:

1. Leyes en torno a los sacrificios.
2. Consagración de los sacerdotes.
3. Leyes y reglas de pureza real.
4. La ley de santidad.


El título hebreo de este libro es "En el desierto", y define bastante mejor que el de Números, el contenido del mismo. Al traducirlo al griego se le puso el nombre de Números porque en él se expone el censo que Dios mandó hacer a Moisés de todos los israelitas y de sus tribus o familias. Las historias que nos cuenta este libro pertenecen a parte de la estancia de los israelitas en el desierto, experiencia fundamental de este pueblo en su relación con Dios.

En este libro se distinguen las siguientes partes:

1. En el Sinaí hasta la partida.
2. Viaje a través del desierto.
3. En los Llanos de Moab.


El libro del Deuteronomio narra las palabras que Moisés dirigió a su pueblo cuando llegaron a los Llanos de Moab, a las puertas de la Tierra Prometida, y apunto de pasar el río Jordán. Presintiendo cercanos los días de su muerte, Moisés quiso dar al Pueblo, sus últimas instrucciones.

En este libro hay cinco grandes temas: Dios, el Pueblo, la Tierra, la Ley, y el Santuario.
El Señor es el Dios de Israel y este es su Pueblo, su propiedad, al que Dios ha dado una Tierra, "tierra que mana leche y miel". Para poder vivir en la tierra de Canaán el Pueblo necesita una Ley y un único lugar donde dar culto a su Dios: El santuario.